miércoles, 16 de agosto de 2017

“DEJEN QUE EL MOVIMIENTO MAPUCHE GOBIERNE SU PAÍS”



Ex jesuita responde a Beatriz Sánchez


La probable próxima presidenta de Chile, Beatriz Sánchez, dijo en Temuco, respecto a las forestales en Wallmapu: “… desarrollo donde exista un diálogo con la comunidad que está alrededor, con la protección al medioambiente y con otros tipos de reglas laborales. Un nuevo modelo productivo es una forma distinta de entender el crecimiento. Ahí estaría el alto que le pondríamos a las forestales, no en el sentido de sacarlas a todas”.

¡Qué desilusión!
Si se me permite una opinión:

Señora Beatriz, en la Cordillera de Nahuelbuta hay aproximadamente cien mil hectáreas en manos de Forestal Mininco (Grupo Matte) y Arauco (Grupo Angelini), que son territorio usurpado al pueblo mapuche y que le dictadura le regaló a estos dos grupos económicos, que cometieron el grave delito de destruir el bosque nativo para sustituirlo por pino y eucalipto, afectando gravemente a uno de los ecosistemas de mayor biodiversidad en el mundo, y que es patrimonio de la nación mapuche.

Para llegar las forestales no “dialogaron con la comunidad que está alrededor”. Se hizo con la bota militar, y las comunidades quedaron sitiadas, afectándose no sólo material sino espiritualmente.

Actualmente hay aproximadamente 1.800 efectivos policiales, armados hasta los dientes, ejerciendo medidas de protección en este conflicto, y por ahí va a tener que empezar, señora. Hay una nueva zona policial, con una cadena de mando y escalafones, con pertrechos militares ad hoc para mantener este conflicto varios años más. Por ahí va a tener que empezar antes de hablar de diálogo, va a tener que hablar de desmilitarización, y cómo lo va a hacer para desmilitarizar, porque tendría que buscarle pega a esos 1.800 pacos, y ver qué hacer con los juguetitos de guerra, que son harto caros.

Señora Beatriz, acá va a tener que ser más radical. No se trata de un “crecimiento distinto”. Acá va a tener que mojarse, el conflicto por aquí no está para amarillismos, en el plano forestal en Wallmapu hay que echar marcha atrás, hay que “decrecer” (ay ¡horror! Eso no está en los planes de ninguna Izquierda). Sí señora, hay que decrecer, decrecer para recuperar la biodiversidad. Los colihuales, los huallentales de la Cordillera de Nahuelbuta hay que recuperarlos, los ngen, señora, los ngen no le van a dar rentabilidad, le van a dar espiritualidad, y eso por donde le busque no va a ser rentable. Son cien mil hectáreas que va a tener que sacar de los cálculos de productividad, aunque no le guste.

Esas cien mil hectáreas no son necesarias para “crear trabajo”. Las faenas de las forestales son mecanizadas y el 75% de la plata se va del territorio. A medida que aumenta la productividad forestal, disminuyen los puestos de trabajo. El movimiento mapuche ha avanzado en control territorial, en faenas forestales autónomas donde el bosque dura cien veces más que lo que le dura a la forestal, y la plata queda dentro, y difícilmente va a venir la Izquierda a enseñarle al movimiento mapuche un modelo productivo.

Si de verdad cree en la plurinacionalidad, no es necesario que traiga un proyecto económico. Llévese el ejército de ocupación no más, y deje hacer. Si ustedes en el Frente Amplio se creen con capacidad para gobernar su país, dejen que el movimiento mapuche gobierne el suyo.


Luis García-Huidobro



Punto Final Nº 875, mayo de 2017.



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